ERA :: Escuela de Reeducación Alimentaria

Nuestra Historia

La Escuela de Reeducación Alimentaria – ERA
Un proyecto nacido del amor entre una madre y su hijo.

Esta escuela es el resultado del camino recorrido por una mujer que buscaba entenderse a sí misma y de un niño cuya sola presencia la inspiraba a elegir siempre lo mejor para ambos.

Juntos viajaron durante seis años por el mundo, sin planes ni relojes, sin rumbo ni certezas. Solo con una gran apertura a vivir la vida en su forma más libre y natural. Habitaron paisajes, conocieron culturas, compartieron con personas que, como ellos, vivían sin juicio, conectadas con la tierra, con la sencillez y con el momento presente.

Ese niño es Fabio.Desde siempre ha tenido una alimentación basada en plantas. Nunca necesitó lo que muchos llaman “alimentos básicos” en la pirámide tradicional. Su crecimiento fue otro: desde el alma, la curiosidad, el juego y la nutrición viva.

Aprendió a leer y escribir en apenas dos meses, encontró el arte en los museos y en los encuentros del camino, multiplicó con los dedos de las manos, aprendió matemáticas con el dinero del día a día, y vivió cada juego como una forma de exploración viva. Las bibliotecas, los idiomas, la cocina, los deportes, los vínculos… fueron su escuela.

Hoy Fabio tiene 17 años y mide 1.88 m. Y si alguna vez creíste que se necesita leche para “crecer sano y fuerte”, aquí puedes ver que la vida tiene otros caminos posibles.

Yo soy Ketty, la mamá de Fabio, y la fundadora de esta escuela. Y esta es nuestra historia.

Después de esos seis años de libertad, regresamos a Perú sin teléfono, sin colegio, sin trabajo, y sin ideas claras sobre qué hacer. Fue un tiempo de adaptación, de confiar en la vida, y de agradecer cada mano que apareció para ayudarnos. Llegamos al “punto cero” que yo misma creé para impulsar mi creatividad y la experiencia de vivir la vida sin miedo: sin dinero, sin certezas, sin seguridad. Pero con total entrega. Y con la confianza intacta.

Desde ahí, comencé a compartir mi forma de vivir. Preparaba leches de coco en casa, que mi amiga, socia y anfitriona llevaba a las bioferias. Ella confió en mí, y juntas compartimos momentos inolvidables con nuestros hijos, nuestras recetas y las puestas de sol.

Luego, mi papá tenía un restaurante frente al mar, y me ofreció un espacio. Así nació mi primera barra de comida viva, con jugos, ensaladas y superalimentos en Huanchaco, un lugar con cultura viva al norte de Perú. Fue un éxito. Él cocinaba pescados y mariscos, y yo ofrecía comida viva basada en plantas o Raw food. Fue nuestro primer puente entre mundos distintos.

Con el tiempo, volví a sentir la presión del reloj y elegí una vida con más calma. Así nació Nomhada, nuestra biofábrica, también en Huanchaco, donde elaboramos productos que siguen vivos, con propósito y amor. Todavía existe, y a través de ella seguimos compartiendo.

Pero algo me decía que no bastaba con producir.La claridad que me había dado una alimentación limpia, quería compartirla desde su raíz. Porque no se trata solo de qué comer, sino de cómo vivir. Por eso decidí enseñar.

Así nació la Escuela de Reeducación Alimentaria – ERA, en el 2018, en Simbal, Trujillo. Un espacio para enseñar a preparar alimentos vivos, para volver a mirar el cuerpo como medicina, y la cocina como laboratorio de amor propio. Una escuela donde aprender a alimentarse también es aprender a liberarse.

Hoy estamos en Pachacamac, un lugar lleno de naturaleza, silencio y energía viva. Aquí hemos podido unir todos los saberes: la alimentación física, mental, emocional y espiritual. Este espacio nos permite juntarnos en temazcales, retiros, cantos, danzas, fuegos sagrados y alquimia herbal y como siempre alimentación de verdad. Aquí todo se integra, porque la tierra lo sostiene.

Esto es ERA.Un proyecto de madre e hijo.Un espacio de libertad, consciencia y transformación.

Y como siempre digo:*La libertad es el camino…y cada quien lo recorre a su manera.En ERA, solo te recordamos que puedes elegir con consciencia, amor y conexión.*